. . . que el cielo almeriense es agradecido con quien pasa tiempo mirándolo esperando que lo obsequie con un cielo de esos que gusta retratar. Ese fue el caso de ayer tarde un cielo bonito con pequeños y veloces cúmulos que quedaba como restos de las nubes de los días anteriores. Era un cielo bonito y esperaba y deseaba que tomase colores todavía más bonitos cuando el Sol se fuese. Así que sólo faltaba buscar un motivo interesante con lo que acompañar lo que debía ser el verdadero protagonista de la tarde, la puesta de Sol. Las siempre dispuestas pitas de las Amoladeras, son muy agradecidas en estos menesteres, así que mientras veía caer la tarde y paseaba entre dunas ya fijadas por la vegetación buscaba alguna pita con la que componer la escena que tenía en mente. La verdad es que componer en un campo de pitas en ocasiones se hace complicado hay tanto palo mirando al cielo que nunca sabes si escoges la pita o grupo de pitas correcto. En este caso encontré un grupo un poco más aislado...
Fotos y algo más