La noche del martes 9 de Julio tenía apalabrada y concertada un asunto fotográfico en la zona de los escullos y durante toda la tarde la zona oriental de la Península Ibérica se encontraba bajo la influencia de aire frío en capas altas de la atmósfera, con lo que las tormentas campaban a sus anchas por todo el levante español, Almería no era una excepción. Pero conozco estas condiciones y se que las nubes de las tormentas una vez descargada la energía se deshacen casi tan deprisa como se formaron. Esa era mi esperanza esa noche, porque así podría realizar el encargo como me lo habían pedido. Necesitaba un cielo estrellado para hacer unas fotos pero las nubes que aunque delgadas y rotas parecían carecer de entidad, sí suponían un impedimento para contemplar el cielo nocturno con todo su gloria y tras realizar algunas tomas, decidí aplazar la sesión para el día siguiente con la esperanza que el cielo fuese más benévolo. Y así fue como una tormenta me estropeó un plan... Lo curioso...
Fotos y algo más