miércoles, 26 de septiembre de 2012

Felicidades

Hoy es un día como cualquier otro en el que todo el mundo ha hecho un esfuerzo para levantarse de la cama para hacer lo que sea que estaba planeado hacer hoy. Hoy no es un día diferente a los demás en el que te sientas mejor o peor que otro día (o quizás sí, ayer te encontrabas mal y hoy te encuentras mejor, o tal vez ayer estabas de fábula y hoy te sientes como la mayor m... del mundo)

Yo hoy no me siento diferente a ayer o al día anterior, y quizás no me siento diferente a como me sienta mañana o pasado (feliz, triste, conforme) Pero hoy es un día marcado en el calendario como el día de mi cumpleaños. Cumplir años sienta mejor o peor según a la persona que preguntes. Yo soy de los que se alegran por haber pasado un año más, no le presto importancia a los años que caen (en ocasiones olvido los que tengo) pero siempre es importante estar ahí para cumplirlos porque significa que sigues en el juego. Además, tengo la suerte de cumplir año cuando empieza la mejor estación del año, el Otoño, la estación más colorida y hermosa del año, en la que pasear se convierte en una forma de vida.

La imagen que acompaña a estas palabras me la dedico a mí mismo (si no me quiero yo, quien me va a querer) es de mis últimas salidas, de hace una semana exactamente, y creo que he conseguido una imagen digna del lugar mágico en el que estaba, una imagen que me invita a soñar, a relajarme, a pensar en mi mundo (en el que vivo y me muevo)

Pero también quiero dedicar esta foto a vosotros y vosotras, claro que sí, os lo merecéis también por aguantarme otro año y van...

De manera que dedico esta imagen a:


mis amigos
mis amigas
mis compañeros de aventuras
los que no piensan ni aventurarse conmigo
los que estáis ahí desde hace tiempo
los que habéis entrado en mi vida este año
los que habéis decidido seguir junto a mi
los que habéis decidido alejaros de mi
los que me queréis
los que me queréis pero no lo sabéis
los que no me quieren (a estos también un saludo especial)
los que se divierten conmigo
los que se aburren conmigo
los que tienen paciencia conmigo
los que no tienen paciencia conmigo
los que creen que puedo ser mejor de lo que soy
los que creen que no tengo solución
los que les gusto
los que les caigo como ...
los que me hablan
los que no me hablan desde hace mucho
los que han decidido no hablarme más
los que agradecen mi compañía
los que siguen avisándome
los que ya no me avisan
los que quiero y puedo ver
los que quiero y no puedo ver
los que no me apetece ver y veo
los que están lejos y siento cercanos
los que estando cerca siento cada vez más lejos
los que se interesan por lo que hago
los que no tienen interés por lo que pienso
los que me han perdonado por algo que he hecho
los que perdonan pero no olvidan
los que no me pueden o no me quieren perdonar
los que desean estar conmigo
los que ya no lo desean
los que me hacen pasarlo bien
los que me hacen pasar malos ratos
los que me hacen feliz
los que no me aportan nada
los que creen que les hago más felices
los que creen que les doy poco
los conformes con los que aporto
los exigentes que desearían más
los que se ríen conmigo
los que se ríen de mí
los que les gustan mis detalles
los que desearían otro tipo de detalles
los que piensan que soy guapo a pesar de los pesares
los que me ven como un duendecillo repelente
los que aceptan mi ayuda
los que creen que en ocasiones tengo buenas ideas
los que se apunta a mis planes
los que pasan de esos planes
los que le gusta la schweppes de limón
los que no les gusta, también tienen derecho
los que ascienden montañas conmigo
los que se quedan en posición horizontal
los que me dejan que los toque
los que no quieren ser rozados siquiera
los voluntarios de Cruz Roja
los que creen que ser voluntario no merece la pena
los que creen que soy bueno en algo
los que creen que no soy bueno
los que juegan conmigo
los que no quieren jugar porque se ponen a sudar y no es nada bonito, jajaja
los seteros
los sulayeros
etc

A todos, gracias por haber tenido la posibilidad cruzarme con vosotr@s en este trigésimo cuarto año de mi vida. A los que habéis decidido seguir en mi vida os tiendo la mano, os pido paciencia, os ofrezco mi compañía y peculiaridades (sobretodo peculiaridades, jeje)
Los que habéis decidido pasar de largo, buen viaje!!
Los que estáis pensando dejar de estar a mi lado, lo puedo entender, no os guardo rencor.

Espero que mi nuevo año vital continúe en la senda del cambio iniciado este año, con nuevas laderas que subir, con muchos caminos que caminar, con muchas imágenes que capturar, con la luz de mis amig@s y compañer@s alumbrando y dando calor, no os paséis con el calor Chic@s!!!!


lunes, 24 de septiembre de 2012

Tocando el cielo

Son poco más allá de la una del medio día del 22 de Septiembre de 2012 cuando alcanzo la cima. Mulhacén (3484m) el techo de la Península Ibérica, nada más alto que yo en ese momento y en mi mente resuenan ecos de grandeza y orgullo...
... más quisiera yo haber escuchado eso. Lo que allí arriba se escucha es la algarabía de todos los allí presentes, guiris gritando alborotados enarbolando banderas de sus países de origen mientras otro, el fotógrafo del grupo les grita como deben colocarse. Un pelotón ciclista acampado tras las paredes de una antigua construcción come a resguardo del viento y un ir y venir de gente que hace que por un momento no sepa si estoy en una montaña o en la plaza mayor de cualquier ciudad, en ese momento espero ver aparecer a algún vendedor ambulante con lo último en películas o bebidas...
No podía imaginar que tan emblemático lugar pudiese encontrarse de esa manera, cierto que mientras subía se veía un trasiego de gente que bajaba y otros tantos que como yo y mi grupo subíamos, pero ...
Puede que sea un romántico de la aventura y el montañismo, o quizás esté tan contaminado por tantos documentales y series de aventuras donde el que hace cima no tiene más compañía que la de su propia voz resonando en las montañas vecinas o el abrazo de su compañero de aventura, lágrimas, risas, etc; por eso tal vez esperaba al llegar arriba encontrar un lugar sin gente, donde mis pensamientos y sensaciones ahogadas por el cansancio resonasen en mi cabeza mientrsa tomo el aliento perdido en la subida, esperando al resto de compañeros que llegarán en unos minutos y que no han podido subir a mi ritmo. Pero no, llego y el desencanto se apodera de mi, estoy contento por subir, por subir con ritmo y vigor, pero algo no anda bien en el lugar, jejeje.
El Chullo, el modesto techo de la provincia de Almería, si me ha proporcionado siempre esas sensaciones, soledad, superación, satisfacción, alegría por lo conseguido, etc; una montaña que quizás por su modestia está más abandonada que sus hermanas las 3000es, gracias doy a que no es tan conocida por el gran público.
Como me gustaría intentar subir a una montaña singular con una dificultad digna de ser recordada y que al llegar a la cima, no encontrase nada más que el viento azotando mi agotado cuerpo tras el esfuerzo de intentar domarla, pero eso ya es complicado, el mismísimo Himalaya está invadido por turistas y ya no es lo que fue. Son los tiempos que corren actualmente.
Lo que sí alabo, es que exista tanta gente por el deporte y la aventura, gente de todas las edades, hombres y mujeres, me gusta ver que las mujeres se animan a hacer actividades como el montañismo y que intenten subir a las montañas más altas. Espero que mis amigas se apunten alguna vez y suban conmigo allí arriba, estoy seguro que a ellas si les reportará magníficas sensaciones.
El Mulhacén es la montaña de la derecha, imponente en visión directa y más desde la Caldera que está a sus pies y a la que descendemos por la ladera que se ve a la izquierda
Paisaje descarnado, sin vegetación, piedras agrietadas y desgajadas de las laderas de la montaña pueblan el camino, polvo y colores ocres llenan tu vista hasta la saciedad, multitud de lagunillas pueblan el entorno, muchas de ellas secas tras un año escaso en lluvia. Un paisaje único y espectacular que recomiendo recorrer con tranquilidad por la infinidad de caminos y senderos que recorren la Sierra. Y la subida, cada uno tiene su manera de subir, la mía es no mirar mucho hacia arriba y si mirar bastante hacia abajo, porque así veo lo que ya he subido y no pienso en lo que me queda por subir, que en una ascensión como esta, donde en ningún momento ves el final, puede llegar a desmoralizar. Paso a paso que con cada metro de ascensión se hacen más cortos y cansinos se termina llegando a la cima, donde en este caso ya he comentado lo que me encontré, jeje.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Cuando ves esto...


Sábado 1 de septiembre de 2012. Pasadas las 6 de la tarde iniciamos el ascenso al emblemático y descarnado Chullo, la mayor altura en Almería. Una buena caminata nos esperaba por grandes pendientes a lo que añadiríamos las condiciones meteorológicas no tan favorables a nuestros intereses esa tarde noche. La idea es: ascender la montaña para contemplar la puesta de Sol, comer tranquilamente bajo las recien aparecidas estrellas mientras aparece la Luna, nuestro objetivo, ya que el regreso lo haríamos bañados por su luz. 
El cielo, parece no estar por la labor de permitirnos ver muchas estrellas o la Luna, está parcialmente nublado y parece que no van a dejar ver mucho, pero a pesar de eso el ascenso se realiza sin mayor inconveniente. Pasos firmes y decididos nos conducen a la cumbre, donde el viento moderado del oeste acrecienta la sensación de frío que por aquellas alturas y horas debía andar por debajo de los 10 ºC. Este viento, hace muy difícil la estancia en el lugar y complica la toma de imágenes de ta majestuoso paisaje.
Llegar el primero a la cima, hace que pases un momento de soledad, donde el cansancio de la subida se junta a diferentes pensamientos: sensaciones propias frente a lo realizado, personas con las que te gustaría estar en ese momento, personas que crees disfrutarían de hacer una ascensión así, fotos que quieres hacer o hacerte, etc; y mientras tus pensamientos van y vienen el viento te zarandea cuando intentas ponerte ropa de abrigo y el cielo va tomando una configuración y un colorcillo que hace entrever que vas a ser testigo de un bonito espectáculo.
Y efectivamente, el cielo toma color (las nubes no el cielo) el espectáculo es glorioso, hacía que no veía un cielo así, y la suerte de pillarlo en el único lugar de Almería donde tocar el cielo es posible. y te quedas embobado mirando el espectáculo, y sacas la cámara para retratar, y entonces se acaba el contemplar, hay que mirar por el visor, hay que mantener el equilibrio y disparar sin que salga la imagen trepidada. Osea que no disfrutas del espectáculo, jejeje. Se intuye que algo va a salir en condiciones y que si sale bien puede ser espectacular. Y en esas que decido hacer una panorámica del acontecimiento, siendo la imagen que muestro el resultado. 
Cuando veo la imagen me acuerdo del buen momento pasado, de lo bien que subí y del fresquito que hacía arriba. Cuando veo esta imagen recuerdo otros buenos momentos ocurridos ese mismo día y que recordé ya allí arriba. Es una bonita imagen que resume ese magnífico día vivido. Y que me recuerda que incluso cuando piensas que no puede ocurrirte, que lo bueno le toca siempre a otros, ZAS te toca a ti y tienes que disfrutarlo, tanto en la vida como en la fotografía.

Panorámica: 7 fotos individuales en formato horizontal.