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Al final, todos vivimos bajo el mismo cielo...


Una foto estelar sin mucho que reseñar, la verdad, simple y sencilla, que muestra una porción del cielo, una fracción del Universo. Una visión del cielo que me atrae especialmente, el cielo de Orión, el cielo del cazador y su perro. La verdad es que desde que miro al cielo estas dos constelaciones llaman poderosamente mi atención, y casi siempre que hago una sesión nocturna termino haciendo una foto a esta porción del cielo. Es junto al cielo de Escorpión en verano las porciones de cielo que más me gustan. Dejando a parte, el triángulo de constelaciones veraniegas que más me gustan: El Cisne (mi constelación favorita), El Águila y La Lira.
Cuenta una de las versiones de la leyenda de Orión que Artemisa estaba enfadada con el cazador Orión porque había perseguido amorosamente a sus compañeras las 7 pléyades, hijas de Atlante y de Pléyone. Ellas Huyeron a través de las praderas de Beocia hasta que los dioses las transformaron en palomas y las pusieron entre las estrellas, mientras que Orión fue mortalmente picado por un escorpión enviado por Artemisa... por ello en el cielo, no se pueden ver las constelaciones de Orión y el escorpión al mismo tiempo, porque son enemigos. y por eso el cazador Orión aparece persiguiendo a las Pléyades y cazando al toro mientras lleva consigo a sus dos perros.
En Almería, se dice que los pobladores de la región de los Vélez quisieron representar esta misma constelación y dibujaron nuestro conocido Indalo. Si os fijáis en la fotografía, podréis entender que efectivamente se parece a un Indalo.
Esta imagen está acompañada de unos gratos recuerdos por la compañía en la que me encontraba. 

Constelaciones de Orión, reconocible por su famoso cinturón y el Can Mayor debajo, reconocible por tener la estrella más brillante reconocible en el cielo (Sirio)

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